Pantalla y visibilidad: MIP frente a AMOLED
El COROS PACE 3 usa una pantalla MIP (Memory-in-Pixel) transflectiva: refleja la luz ambiente, así que cuanto más sol le da, mejor se lee — también a pleno mediodía en verano — y está siempre encendida sin gastar apenas batería. A cambio, en interiores o con poca luz los colores son apagados y el contraste, bajo.
El Suunto Race S monta una AMOLED que llega a 2000 nits de brillo, una cifra muy alta que la mantiene legible al sol, con colores vivos y mucha más nitidez. Se nota sobre todo al consultar un mapa, donde la MIP se quedaría corta. El precio es la batería: una AMOLED siempre consume más que una MIP.
- Gana el PACE 3 si solo quieres ver tus datos en carrera, siempre, sin pensar en la batería.
- Gana el Race S si vas a mirar mapas o quieres una pantalla que luzca también fuera del entrenamiento.
Mapas frente a migas de pan
Es la diferencia que decide la compra para muchos corredores de montaña. El Race S incluye mapas topográficos offline gratuitos: curvas de nivel, senderos y caminos en el reloj, sin móvil ni suscripciones, más la guía de ascensos (Climb Guidance) con el perfil de las subidas que te quedan.
El PACE 3 no tiene mapas: sigue un trayecto cargado como una ruta de migas de pan (una línea sobre fondo vacío, con aviso si te sales) y te puede devolver al inicio. En asfalto, pista o rutas conocidas es todo lo que necesitas; en un cruce de senderos sin señalizar, no ver los caminos alrededor es una limitación real.
Peso y ergonomía
El PACE 3 es de los relojes GPS más ligeros del mercado: 39 g con correa de silicona y solo 30 g con la de nylon, con una caja de polímero sin pretensiones estéticas. Apenas se nota en series rápidas ni para dormir, algo que agradecen quienes miden el sueño o la VFC por la noche.
El Race S pesa 60 g, el doble que un PACE 3 con nylon. Tiene un acabado más cuidado, con bisel de acero inoxidable, y es sumergible a 50 m: se siente más reloj y menos herramienta, pero también se nota más en la muñeca.
Ambos usan corona digital además de botones, cómoda con guantes o manos sudadas. En el Race S la corona brilla especialmente al hacer zoom en el mapa; en el PACE 3 sirve para moverse rápido entre pantallas de datos.
Ecosistema y analítica
COROS: Training Hub y EvoLab
COROS incluye en el PACE 3 su plataforma EvoLab (carga de entrenamiento, fatiga, nivel de forma y predicción de marcas) y los planes de entrenamiento COROS. Su gran baza es el COROS Training Hub, una plataforma web gratuita para analizar entrenamientos en una pantalla grande y diseñar sesiones y planes que se envían al reloj — algo especialmente valorado por entrenadores y por quien planifica sus series con detalle.
Suunto: Suunto App y Suunto Coach
El Race S mide VO2 máx., VFC y la carga y recuperación con Suunto Coach, y gestiona todo desde la Suunto App del móvil, con más de 95 modos deportivos y buena integración con plataformas de terceros. Es un ecosistema correcto, pero más centrado en el móvil que el de COROS. Ten en cuenta también que algunas pruebas independientes han cuestionado la fiabilidad de su pulsómetro de muñeca: si entrenas por zonas, mejor con banda de pecho.
Autonomía y precio
La autonomía depende mucho del modo. En uso diario gana el PACE 3 con holgura: 15 días frente a 9. En GPS multibanda de máxima precisión, en cambio, el Race S dura el doble: hasta 30 h frente a 15 h del PACE 3 en doble frecuencia. En los modos de mayor ahorro se igualan (38 h del PACE 3 en GPS estándar frente a 40 h del Race S en modo Endurance). Para un ultra de montaña con máxima precisión, el Suunto da más margen.
En precio, el PACE 3 cuesta unos 249 € y el Race S unos 349 €: 100 € de diferencia. Por ese dinero, el Race S da mapas topográficos, pantalla AMOLED y más autonomía en máxima precisión; el PACE 3 se queda con la ligereza, la música offline y la mejor autonomía en el día a día.
¿Quieres más detalle? Lee el análisis del COROS PACE 3 y el del Suunto Race S, o compáralos con sus rivales de Garmin en Forerunner 165 vs COROS PACE 3 y Forerunner 265 vs Suunto Race S.

